Las lágrimas del dragón (Cuento japonés).


¿Qué pasa? ¿Quién me llama?, – pensó el dragón, sacando la cabeza fuera de su enorme caverna.
– Hoy es mi cumpleaños y mi madre preparará un montón de dulces, -gritaba el niño-. He venido para invitarte.
El dragón no podía creerse lo que oía y miraba al niño gruñendo con voz cavernosa. Pero Taró no tenía miedo y continuaba gritando:
– ¡Señor dragón! ¿Vienes a mi fiesta de cumpleaños?
Cuando el dragón entendió que el niño hablaba en serio, se conmovió y empezó a pensar:
– Todos me odian y me temen. Nadie me ha invitado nunca a una fiesta de cumpleaños. Nadie me quiere. ¡Qué bueno es este niño!
Y mientras pensaba esto, las lágrimas comenzaron a descolgarse de sus ojos. Primero unas pocas, después tantas y tantas que se convirtieron en un río que descendía por el valle.

Ilustración seleccionada, con mención honrosa,  para el Catálogo Amanuta 2020.
Realizada en el taller de Claudia Legnazzi